Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Eurovisión es así: o te apasiona o te desagrada tanto como una patada en la entrepierna. He de reconocer que yo soy más de éstos últimos, aunque mis más sinceros respetos para todos los que se apasionan con el festival. Es más, si alguien de los por aquí presentes hace fiesta ese día, que no tenga problemas en invitarme porque fingiré que me divierto como el que más.
En cualquier caso, creo que, musicalmente hablando, Eurovisión es algo que no lleva a ninguna parte. Es decir, que si lo vemos como un motivo para hacer una fiesta, reunirnos con amigos, conversar sobre el chulazo de Grecia y competir por ver quién tiene más puntos, Eurovisión es lo más divertido que puede haber. En cambio, si lo vemos como un festival en el que se valora la calidad de los participantes, que sirve de plataforma internacional y en el que gana el mejor, resulta que Eurovisión es un truño como un camión de grande.
No hay más que ver lo que estamos viviendo las últimas semanas. En un intento más de recuperar las audiencias de antaño, Televisión Española, a través de una patriótica convocatoria, busca candidato que nos represente en Oslo el próximo 29 de mayo. Y ahí es cuando se monta el circo… Nos encontramos con cuatro grandes grupos de candidatos:
Leer más