
La semana pasada, casi todas las maricas con internet se volvieron medio locas cuando se filtró el esperado nuevo disco de Britney Spears, titulado Circus.
Britney, esa ovejita descarriada que ha pasado de ser la virgen de América, a la partymonster codo con codo y sin ropa interior con Paris, madre de dos churrumbeles de los que ha perdido la custodia y que llega a números unos sin nada de promoción ni actuaciones.
Ya lo hizo con Blackout, logrando altos puestos en las listas con una sola y penosa actuación, consiguió que Gimme More fuera número uno en 3 paises y estuvo en el top10 en otros 18. Y casi todas las maricas llevaban en su móvil it’s Britney, bitch, frase que quedará para la posteridad.
Y ahora, la Spears repite. Su casi tántrico Womanizer batió records pasando del puesto 95 al número uno. Todo esto sin promoción, osea, por si misma. Y confiemos que por la calidad musical, claro.



