Primera persona del femenino singular
Siempre he creído que lo más adecuado, frente a cualquier adversidad en esta vida, es sonreir. Es la mejor terapia y el mejor arma frente a cualquier situación. Con una sonrisa a este lado de la barra, consigues caerle mejor al camarero. Con una sonrisa al otro lado del teléfono, tus reclamaciones no caen en saco roto. Con una sonrisa en mitad de la noche puedes acabar conociendo al hombre de tu vida. O follándote a un aspirante.
Con esto no quiero decir que no haya que tomarse las cosas en...

Versión móvil