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Ayer comenzó en Las Palmas de Gran Canaria y en Maspalomas la 2ª Edición del Festival del Sol, el festival de cine gay-lésbico-transexual de las Islas Canarias, como ya se dio noticia aquí.
En los días siguientes os iré hablando de las películas que he visto, para que las tengáis en cuenta si las encontráis en otros festivales o, incluso, en salas comerciales. Ayer fui a ver Boy Culture, la historia narrada, en primera persona, de X, un chapero hermético y peculiar que se enamora de uno de sus compañeros de piso y de uno de sus clientes cuasi octogenarios, a la vez que siente un sentimiento parternal por un jovencito alocado recién entrado en la mayoría de edad, que vive también en su casa.
La película no está mal, es una más de esas pelis gays simpáticas y fáciles que hacen pasar el rato. Sin más. Con más tretensiones me parece el guión, que trata de adornarse con reflexiones filosóficas, también llamadas pajas mentales, del propio chapero, y de una crítica a lo superficial del mundo gay, de la que yo, particularmente, estoy más que harto: es que es siempre el mundo gay el frívolo y superficial, y yo que hago la crítica, soy el profundo, y no me doy cuenta de que soy parte de ese mundo… y si encima añades que soy chapero y tengo 25 años te haces una idea de la magnitud de la tontería…