
Un nuevo estado norteamericano se ha incorporado al cada día más amplio club de estados que garatizan los derechos LGBT. Hawaii, uno de los estados más conservadores de la Unión, acaba de aprobar, por 18 votos a favor, y 5 en contra, el proyecto de ley que legaliza las uniones gays. El proyecto extiende los mismos derechos, beneficios, protecciones y responsabilidades de los cónyuges de un matrimonio heterosexual a las parejas en una unión civil.
Tras la aprobación del Senado, ahora la ley debe ser firmada en un plazo de diez días por el gobernador de Hawaii, Neil Abercrombie, firme partidario de la igualdad de derechos LGBT. Y tras la firma, las primeras uniones se podrían celebrar el 1 de enero del 2012.



