
Dicen, que la política hace extraños compañeros de cama.
Y por lo visto, la homofobia, también.
Al menos, en Naciones Unidas, un lugar en teoría de encuentro que debería velar por la paz en el planeta y por garantizar los derechos más elementales del ser humano.
En la actualidad, en la ONU se está elaborando un texto que defiende la libre orientación sexual y que debería aprobarse en el mes de abril en la conferencia que se celebrará en Ginebra contra el racismo.
El texto cuenta principalemente con el apoyo de los países occidentales e hispanoamericanos.
Pero se ha encontrado con un grupo opositor de lo más diferente, unido únicamente por la intransigencia y la homofobia.











