
Estamos tristemente acostumbrados a escuchar declaraciones dolorosas de los miembros de la iglesia católica hacia nuestra integridad moral. Normalmente, nos quejamos, pedimos una rectificación… pero esta vez alguien ha decidido coger el toro por los cuernos y poner el asunto en manos de los tribunales.
En concreto ha sido la Asociación de Ex-Presos sociales quienes han presentado una denuncia dirigida a la Fiscalía de Cataluña y en contra del arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, al que acusan de discriminación y de incitar al odio por sus declaraciones en TV3 contra la homosexualidad.
La denuncia pide la apertura de diligencias al considerar que las declaraciones constituyen un delito tipificado en el artículo 510.2 del Código Penal.








