La Iglesia católica castró a una decena de menores para reprimir su homosexualidad
Esa institución, o empresa, que, todavía hoy, se permite el lujo de dar lecciones morales, sigue envuelta de mierda hasta el cuello. Basta con investigar un poco, para encontrar escándalos cada vez más grandes. Ahora nos trasladamos a Holanda, a los años 50, porque allí, y esa época, se sucedieron los actos que hoy se conocen.
Una decena de menores fueron castrados en centros psiquiátricos católicos de Holanda debido a su “comportamiento homosexual” o para castigarles al haber denunciado abusos...

Versión móvil