
Las divisiones en el seno de la Iglesia Anglicana respecto a las uniones civiles gays no son algo nuevo. Ahora, se ha abierto un nuevo episodio en esta batalla entre progresistas y conservadores, ya que un centenar de clérigos anglicanos se han plantado y han exigido a la jerarquía poder oficiar uniones gays en sus iglesias.
Los clérigos que han firmado la carta, que suponen el 25% del clero de la capital británica, aseguran que hay una “necesidad pastoral” por la presión de muchas parejas gays, basándose también en el precedente de que ya cuentan con el permiso para oficiar ceremonias de matrimonios entre divorciados.

Gene Robinson se convirtió en el primer obispo abiertamente gay de la Iglesia Episcopal norteamericana, la rama estadounidense de la Iglesia Anglicana. Su nombramiento, sacudió los cimientos de la Iglesia Anglicana, entre los sectores más aperturistas, que apoyaban la concesión de derechos a los gays, y la posibilidad de que ejercieran cargos eclesiásticos, y los sectores más conservadores, que desaprueban que un gay pueda convertirse en pastor o en obispo. 







