
La jerarquía católica española, siguiendo los postulados vaticanos, continúa en sus trece. El nuevo empentón de la Conferencia Episcopal contra la homosexualidad ha venido motivada por las declaraciones vertidas por Josep Antoni Duran i Lleida en su blog, en las que el diputado de CiU se mostraba favorable a que los gays pudieran someterse a tratamiento para cambiar su orientación sexual.
Y para apoyar las tesis de Duran i Lleida, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Martínez Camino, ha afirmado que la conducta homosexual es desordenada, ya que no responde al orden moral tal y como lo concibe la tradición católica y una ética natural amplísimamente compartida.
Aún así, y después de pegarnos la leche, Juan Martínez Camino ha querido mostrar su magnanimidad hacia los gays, explicando que ese desorden no legitima ninguna discriminación contra nadie, y que “todas las personas, con independencia de su conducta en cualquier campo, son dignas de un respeto y una consideración”. Un detalle por su parte…
Vía I Ecodiario











