
Lamentablemente, comienza a ser habitual que los gays de los países del Este de Europa se manifiesten bajo protección policial. Aunque también es cierto que en este contexto homofóbico, mucho peor es lo que pasa en países como Rusia, en los que ni siquiera dan permiso para manifestarse.
El caso es que esta semana, ha vuelto a ocurrir. En Rumanía, los gays han tenido que manifestarse bajo protección policial para evitar ser agredidos por los ultranacionalistas.
Cerca de mil policías tuvieron que proteger a los apenas 300 manifestantes que se atrevieron a salir a la calle para pedir a sus conciudadanos respeto a sus derechos, en una sociedad llena de prejuicios contra la homosexualidad.
Entre los manifestantes, había un buen puñado de extranjeros residentes en Bucarest, además de embajadores y políticos de otros países de la Unión Europea. En cambio, a la manifestación no acudieron ni ministros del Gobierno de Rumanía, ni ningún representante de los partidos políticos rumanos.


