
No tengo elementos de juicio para saber en este caso si llevan la razón las autoridades australianas o los dos inmigrantes. Pero la noticia en sí me parece escalofriante.
En Australia, dos inmigrantes desesperados por obtener asilo en el país han ofrecido a las autoridades mantener relaciones sexuales con testigos delante para probar su homosexualidad.
Los dos inmigrantes llegaron a Australia en 1999 procedentes de Bangladesh, y desde ese año han intentado, con resultado negativo, lograr asilo. Los dos han alegado que en su país de origen eran perseguidos a causa de su orientación sexual, y afirman que si son devueltos a Bangladesh, sus vidas pueden correr peligro.


