Los intersexuales son casi sin ningún tipo de dudas los miembros de la comunidad GLBT que más están sufriendo hoy en día.
La extrema dualidad de nuestra sociedad les empuja a vivir bajo uno u otro sexo, y los médicos se ven obligados a escoger a cuál de los dos sexos pertenecen, incluso cuando poseen claras características de ambos.
Durante la niñez sufren operaciones para ‘normalizar’ y rediseñar sus genitales, y mientras algunos de estos intersexuales viven una vida feliz con el sexo que le han asignado, otros viven torturados bajo la sombra de un sexo en el que no se ven reflejados y del que quieren escapar.
Entonces siguen el mismo tratamiento que un transexual intentando deshacer todas esas operaciones ‘estéticas’ infantiles – aunque los hay que también son operados por temas funcionales imprescindibles-.


