Muchos años antes de que Antonio Banderas le hiciera una Stella a La Gringa, el quintaesencial Chico Almodóvar para el que el a un tiempo adorado y odiado manchego jamás encontró un regular sustituto, se puso a las órdenes de Pedro en la tercera de sus cinco colaboraciones, en este clásico arrebatado del Cine Gay español.
‘La Ley del Deseo‘, pieza fundamental del cineasta calzadeño fue, pese a que su consagración como nombre en boca de todos tuvo lugar cuando un grupo de mujeres se pusieron de los nervios, el primero de sus títulos que empezó a hacer de él, fuera de las fronteras patrias, un apellido al que muchos empezaron a empeñarse en pronunciar.




