Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

En el post anterior hablaba de una muy buena amiga, lesbiana para más señas. Compañera de juergas, de tardes lluviosas de trivial, de penas, y de alegrías. La de noches que hemos pasado de bar en bar, charrando de lo divino y de lo humano. Ella, es lesbiana. Pero yo, antes, no lo sabía.
Y yo, ahora soy gay. Pero evidentemente, ella, tampoco lo sabía. Realmente, quise contárselo muchas veces, pero nunca me atrevía. Precisamente, esta chica fue de las que más me costó contárselo, ya que nuestras respectivas familias, y muchos buenos amigos, pensaban que ambos acabaríamos juntos, siendo felices, comiendo perdices, y teniendo una buena porrada de críos. Especialmente, su madre, que no paraba de tirarme piedras, ya que según me decía, para sonrojo mío, me veía como el marido perfecto para su niña.
Leer más