
Cenando hace unos días con unos amigos en un coqueto restaurante de El Escorial, y en torno a unas copas de vino, salió el tema de las lesbianas. Algunos de estos amigos, heteros, entran de vez en cuado a este nuestro blog para ver lo que escribo. Y la verdad es que no recuerdo como salió el tema, pero me dijeron que en Ambiente G no hablábamos demasiado de lesbianas.
Yo, salté como un jabato, para decir que sí, que tal, que cuál, y la discusión siguió discurriendo desde Ambiente G a las lesbianas que cada uno conocía. La verdad, es que quitando a Ellen Degeneres, a una popular presentadora de televisión y a un alto cargo del Gobierno, no me supieron decir nadie más. Ni lesbianas famosas, ni mucho menos de su entorno más próximo. Y para más inri, como lesbiana oficial fuera del armario, sólo estaba Ellen Degeneres, ya que lo de presentadora y lo de la política no son más que rumores, no se sabe si inventados por el partido de la oposición, o por quién.
El caso es que, quitándome a mí, que sí que pude aportar algunos nombres, nadie conocía a ninguna lesbiana más, y todos coincidieron en que apenas se ven lesbianas, ya no en el mundo del famoseo, sino en la propia sociedad.











