
Ser parte de una minoría siempre es duro. Pero si eres minoría dentro de esa misma minoría, puede suponer una pesada losa para mucha gente. El sexo, y la sexualidad, al menos en teoría, no entiende de razas ni de pueblos, aunque algunos se empeñen en pensar que sí. Este es el caso del presidente iraní, que piensa que en Irán no hay gays, o de una parte del pueblo gitano, tal y como ha recordado un artículo publicado en el diario ABC esta misma semana.
Y como decimos siempre, si ser gay es complicado, salir del armario en esta sociedad nuestra parece que es mucho más difícil, vista la escasez de lesbianas famosas en nuestro país. Un motivo por el que algunas jóvenes lesbianas de la comunidad gitana tienen que escuchar de boca de sus mayores “tú no puedes ser lesbiana, eso de payos”. Como si la orientación sexual de cada uno dependiera de la raza.


