Brad Pitt, de quien os ofrecemos un buen trozo en la foto de portada, luciendo tipo y culazo durante la promoción de ‘El Club de la Lucha’ , es uno de los mayores representantes, si no el que más, de esa nueva raza de actores que van más allá de su compromiso con la Industria del Celuloide que le ha proporcionado merecida fama y fortuna. En tiempos de cambio, se ha subido sin dar, diría, demasiado el coñazo, al carro de la solidaridad efectiva, social y ecológica. Gracias Brad.
Lejos de evitar el décadas atrás peliagudo asunto de los derechos de la Comunidad LGBT, el actor y productor norteamericano ha expresado abiertamente sus pensamientos al respecto, solicitando más de una vez la Igualdad del Matrimonio comenzando por su país de origen, donde aunque hay ciertos estados en donde este derecho está legalmente contemplado, sin embargo el Gobierno Federal lo esquiva, procurando, en la eterna cobardía política, pisar demasiado en falso, para no perder luego poder (que de eso se trata), en las urnas. Pitt, que mantiene una sólida relación sentimental con Angelina Jolie, junto a quien cría una mestiza manada de alegres chiquillos, no se ha casado, sin embargo, aún con ella. ¿El motivo? No lo harán hasta que no podamos casarnos todos, y acaba de insistir en ello hace nada.







La historia de las conquistas civiles esta plagada de personas y simbolos, de simbolos que son personas y de personas que trascienden al simbolo.

