En 1987, la pareja sentimental y profesional formada por el productor hindú Ismail Merchant y el director estadounidense afincado en Inglaterra, James Ivory, gracias al crédito crítico y comercial logrado tras el éxito internacional de Una habitación con vistas, produjeron y dirigieron respectivamente, Maurice, adaptación de la novela póstuma del escritor londinense Edward Morgan Forster de quien habían obtenido buen fruto tras su adaptación anterior y a quien revisitarían más tarde en Regreso a Howards End.
El estreñimiento emocional de la Inglaterra edwardiana es el escenario perfecto sobre el que representar no tanto una historia de amor gay como la persecución de la felicidad por parte de Maurice, un joven homosexual de clase alta que acabará pasando por encima de convencionalismos y cualquier categoría de miedo, cuando concluya que la única razón para negarnos a nosotros mismos es, justamente, la del absurdo de no romper con el espanto hierático que nos impide ser libres.


¡Lo prometido es deuda! Al hilo de varias 
