
Defender los derechos del colectivo LGBT puede ser duro. Especialmente, en determinados países.
Pero fundar un colectivo LGBT en un país donde la homosexualidad todavía está perseguida, es un hecho ante el que hay que quitarse el sombrero.
Este es el caso de un país africano, Malawi, donde se va a crear un colectivo LGBT que se va a denominar Magrim (Malawi Gay Rights Movement).
El presidente interino de la asociación, Mc Leod, afirmó que “Malawi necesita entender que el país concentra una enorme población gay y que sus derechos deben ser reconocidos”.


