Sean Penn, Heath Ledger y Dustin Lance Black ganan el Oscar

Lo bueno de vivir apenas a unas horas en coche de Los Angeles, si eres cinéfilo hasta ponerte pesadito y no te has perdido una emisión de los Oscar desde hace tropocientos años, es que no tienes que esperar hasta la madrugada para gozarte en directo la Ceremonia anual de entrega de los premios. Lo malo es que, prácticamente acabado de almorzar, las emociones pueden agarrarte con fuerza el estómago y dejártelo espachurrado como una esponja.
Aparte de la alegría de la victoria anunciada de Penélope Cruz (pese a la tirria aparente de muchos, por ser española, o qué sé yo, que la envidia es patrimonio no exclusivo pero sí muy patente en la piel de toro), por su apasionada interpretación en ‘Vicky Cristina Barcelona’, la noche para nosotros particularmente, fue mágica por otros motivos.
Dos directores abiertamente gays nominados el mismo año, Stephen Daldry por ‘The reader’ y Gus Van Sant por ‘Mi nombre es Harvey Milk’, acompañaron las victorias esperadas de Dustin Lance Black como autor del guión original sobre la obra, muerte y legado de El Alcalde de Castro Street, el inesperado segundo Oscar de Sean Penn por calcar al Supervisor que marcó la vida a tantos, y el previsto reconocimiento póstumo a Heath Ledger por su portentoso trabajo en ‘El Caballero Oscuro’.



