
Jueves a las seis y veinte de la tarde. Llamo a la puerta de una habitación de hotel en la que se hospeda Milan Gamiani. Estoy a punto de encontrarme cara a cara con una estrella del porno cuyas fotografías ocupaban gran parte de mi pequeño disco duro de hace unos años. Va a concederme la primera entrevista que realiza tras su espectáculo porno en la Cool del pasado sábado, 31 de enero. Milan Gamiani abre la puerta y, a pesar de ser de Manhattan, me habla en un perfecto castellano con acento andaluz. Sin duda, haber tenido una niñera sevillana marca de por vida.
Le doy a la grabadora y empezamos a hablar. No han pasado ni cinco minutos cuando me doy cuenta de que frente a mí no tengo a una estrella del porno. En realidad, a quien tengo es al hombre que vive dentro de ella. Se muestra simpático, humilde y todo indica que sincero. Me habla de cómo llegó a Barcelona, ciudad donde reside desde 2001. Fue por obligación. Su novio de entonces acabó en prisión debido al escándalo de Enron y él se vio atrapado en Barcelona sin poder regresar a Estados Unidos.
De la noche a la mañana, pasó de ser un arquitecto que trabajaba como decorador de espacios y organizador de eventos, a un joven sin dinero ni papeles en Barcelona. Lejos se quedaron un novio, dos hijos y un futuro prometedor. A raiz de aquello, Milan Gamiani se convirtió en escort y estrella del porno. Actualmente cuenta con 28 películas, ha colaborado con diferentes medios de comunicación, ha sido chico Cosmopolitan, está escribiendo su autobiografía y, además, tiene una línea de ropa interior masculina, que pronto saldrá a la venta, y otra de joyas. Casi dos horas de conversación dan para mucho…
Pregunta: ¿Cómo llegaste al mundo del porno?
Respuesta: Por necesidad. Estuve yendo a festivales de cine erótico en Barcelona para trabajar en escenografía, pero el director Jean Daniel Cadinot me dijo que estaba enamorado de mi cara y que quería que yo trabajara en una película suya. Yo que iba con toda mi ilusión pensando que iba a trabajar en escenografía, acabé haciendo una porno para tener dinero y poder comer.