
Esta semana ha saltado la liebre. Han sacado a un rubiales del armario. Sin pruebas reales, sólo conjeturas. Y de pronto es como si alguien hubiera descubierto que la Tierra es redonda. Y la gente ha empezado a hacerse eco de semejante rurmor.
Ha sido Matthew Parris, una mariquita política columnista en sus ratos libres, quién ha evidenciado todos los topicazos para aclarar que Tintín es gay. Todo cogido un poco con pinzas y de aquellas maneras.
Primero que si es andrógino. Bueno, a ver, Palomares el de Gran Hermano es más andrógino que Tintín y es hetero. Eso afirman él y su novia. Y yo me creo lo que me dicen claro. Además que es normal, que siendo rubio el chico no sea la persona más peluda del mundo. Pero si por esta regla de tres, los que tienen poco pelo son gays, que alguien me explique porque en Chueca hay tanto tío con barba.
Por otro lado se habla de su vestuario. Que si sus bombachos, su pañuelo y su chaqueteta. A ver, yo no creo que sea ropa gay, es moda de la época. ¡Era 1929! Amancio Ortega aún no tenía su imperio y los de Hennes & Mauritz no hacían las delicias de homosexuales de media Europa (tanto por la ropa como por los modelos, claro). Así que no caigamos en el topicazo de pensar que alguien es gay por la ropa.


