
El Papa, anticipándose a su primer viaje a los EE.UU, que se llevará a cabo si nadie lo remedia en abril, ha elogiado a los ciudadanos americanos que se oponen al matrimonio gay, al aborto y ha hecho un llamamiento por la paz y el fin de las armas nucleares. Lo de la paz supongo que es un sarcasmo viniendo de quién viene.
Poner el aborto y el matrimonio gay a la altura de las armas nucleares dan una idea de la catadura moral y/o coeficiente intelectual del antiguo Torquemada inquisidor y marioneta activa del Opus Dei.
Estas son las preocupaciones del zumo pontífice ante su inminente viaje a los EE.UU, donde la pena de muerte es el pan nuestro de cada día y cuyos lideres orquestaron una guerra ilegal que ha provocado tanta muerte y sufrimiento, y sobretodo donde la mayoría social que defiende sus ideas homófobas y misóginas, defienden a su vez la muerte por decreto.




