Un padre cojonudo. El mío.
Esta mañana, cuando llegué a la oficina, Outlook me recordó que era el Día del Padre. Así es Outlook. Algunos días coge una escopeta y te dispara en toda la boca. Porque sí, hoy es el Día del Padre, pero también es el primero en el que mi padre no está para felicitarle.
A menudo contamos en este blog historias de padres que no aceptan a sus hijos por culpa de su orientación sexual. Padres a los que no les tiembla el pulso a la hora de renegar de ese que lleva su misma sangre porque lo...

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