
Siempre que cierran un local de ambiente me da mucha pena. Vale, de acuerdo, siempre que cierran un lugar donde venden alcohol me da mucha pena. Es verdad. Quizás por ser de una ciudad pequeña dónde pocas cosas cambian, cuando un local de ocio nocturno cierra sus puertas me causa mucho desasosiego.
Viví, en la distancia y con mucha pena, el cierre de Astoria, donde tantas y tantas noches del G-A-Y @ Astoria pasé viendo a Geri Halliwell, a Dannii Minogue o a las Girls Aloud en riguroso playback. También he visto, con tristeza para mis caderas y las de mi amigo René, como el mítico Polana de Chueca ha dejado de abrir sus puertas.
Ahora le toca el turno al Martin’s. La mítica sala que, en pleno paseo de Gracia, ofrecía desde fiestas fetiche y a fiestas poperas. Si quieres dar tu último adiós a una de las míticas, este sábado 28 tienes la oportunidad.



