
Tom Ford deja por un tiempo los patrones y los diseños para comenzar una nueva aventura profesional, esta vez en el mundo del cine. Y no para cualquier cosa, sino para dirigir una adaptación de “Un hombre soltero” de Isherwood, nada menos.
Para semejante atrevimiento cuenta con el talento de Colin Firth, Julianne Moore y Matthew Goode.
La novela cuenta la vida de George, un maduro profesor universitario que no acaba de acostumbrarse a la ausencia de Jim, su novio, muerto hace poco en un accidente de circulación en el lejano Ohio (el relato está ambientado en California, en 1962).
Los actos de la jornada de George, descritos con minuciosidad, son banales: lee sentado en la taza del váter, conduce, da sus clases, entra en un supermercado, hace visitas de compromiso, se emborracha…




