La posible inconstitucionalidad de la Proposición 8 está ahora mismo, nunca mejor dicho, ‘en tela de juicio´ y aún es pronto para adivinar, si es que esto fuese posible, lo que pasará en la Corte de San Francisco. Ya sabemos que ninguna lucha es fácil, y quizás tras un sí a nosotros, vendrá un recurso conservador encabezado por esos Norbertos que nos presentan al mundo como mogules del porno infantil. A lo peor, hay otra negativa, pero esta tormenta no hay quien la pare.
Mientras tanto, son muchos los que vienen apoyando en privado pero sobre todo, muy importante, en público, la validez de nuestros derechos. Parece que no hay cabeza inteligente que nos dé la espalda, pero la legión conservadora, que es la más insegura y por tanto la más puñetera en insistir en que tienen razón o si no se les hunde su mundo de dogmas desconcertantes, siguen estando demasiado organizados, y la unión, ya se sabe, hace la fuerza.
Sin embargo, del lado conservador, de vez en cuando se levanta una voz que nos hace girar la cabeza y pensar, ´coño, hay vida al otro lado´. Entre ellos, una mujer, Cindy McCain, esposa del ex candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain que es nada menos, nueva imagen en una campaña que rechaza abiertamente la hedionda Proposición.









