
Mientras unos nos esforzamos en tratar de impedir que Nemat Safavi sea ejecutado en Irán por su orientación sexual, el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad se dedica a buscar nuevos amiguitos en un mundo del que está cada día más aislado, ya que las principales potencias del mundiales le hacen boicot por sus planes nucleares.
Es por este motivo que Ahmadinejad ha decidido estrechar lazos con algunos países sudamericanos, como Venezuela, o Brasil. Precisamente, ahora hay una polémica tremenda en todo el mundo por la visita del presidente iraní a Brasil, un país en el que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, lo ha recibido con todos los honores.
Y como no podía ser de otra manera, la visita de Ahmadinejad a Brasil ha provocado protestas en el gigante sudamericano. Unas protestas que han estado protagonizadas principalmente por colectivos cristianos, colectivos gays y por judíos residentes en este país del otro lado del Atlántico.



