
La verdad, es que quizás por desconocimiento, la noticia me ha sorprendido bastante. Hace apenas un par de años, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, de mostraba dispuesto a luchar contra la homofobia tras la muerte violenta de un joven ecuatoriano en Estados Unidos. Y al menos a mí, y desde la distancia, me pareció que este hombre estaba comprometido con nuestra causa.
Pero hoy esa imagen que tenía de Correa se ha desvanecido al leer una extensa entrevista con el diario El Mercurio, en la que el presidente de Ecuador se posicionó contra el matrimonio gay y contra el aborto de forma contundente.



