
Durante un concierto en la capital de Rumanía, Madonna hizo una encendida defensa de los derechos de los gitanos y de los gays, dos de las comunidades más desprotegidas en este país de Europa Oriental.
En medio del concierto que se estaba celebrando en Bucarest, la cantante realizó un parón para denunciar ante el público la situación de los gitanos y para mostrar su disconformidad con esta actitud xenófoba.
Concretamente, Madonna afirmó que le habían hecho saber que:
hay mucha discriminación contra los romaníes y los gitanos en Europa del Este, en general, algo que me ha hecho sentir muy triste. No creemos en la discriminación, creemos en la libertad y la igualdad de derechos para todo el mundo”.





