Dylan y Jim son una pareja de Nueva York que hace unos meses empezaron a recibir cartas dirigidas a Santa Claus. Desconocen las razones porque, como ellos mismos dicen, la calle 22 de Manhattan queda un poco lejos del Polo Norte.
Al principio les sorprendió que llegaran tantas cartas equivocadas a su buzón e intentaron encontrar la razón de este error, pero cuando no pudieron solventarlo se preguntaron qué debían hacer con ellas. No podían dejar a esos niños sin regalos así que se pusieron a trabajar para que ninguna de las cartas se quedara sin contestar, es decir, que ningún niño se quedara sin su regalo.




