
Estamos en la era de las redes sociales. De la información inmediata. Del 2.0. De la geolocalización. Del check-in en FourSquare para saber dónde hacer cruising y los tips para pillar cacho. Pero ¿dónde están las antiguas formas de ligoteo que hacían nuestros corazones maricas palpitar?
Como mi vida cotidiana es francamente monótona, me dedico a anclarme en los 90 y pensar en lo guay que era todo entonces y la de cosas que me pasaban cada día. No es que renuncie a la tecnología que tengo ahora, ni mucho menos. Pero soy nostálgico. Es como seguir oyendo a las Spice Girls entre temas de Annie y de Justice.
Hoy día conoces a un chico e intercambias Facebook. Fotos formalitas, alguna que otra de fiesta con las amigas y con algún chico muy mono. En seguida piensas ¿será su exnovio? y haces rastreo por Facebbok. Tras un par de toques, pasas a los privados y…

Salir del armario es siempre una aventura difícil de emprender (que os voy a contar a los que la habéis vivido). Y aunque tú eres el principal protagonista, hay muchas personas que se ven involucradas indirectamente en mayor o menor medida.


