Alguien me dijo una vez que en Estados Unidos hay seres humanos en la Costa Este y la Costa Oeste. Entre ambas costas sólo hay burros.
Tal afirmación es una exageración ciertamente ofensiva y sólo en parte se aproxima a una realidad que se va diluyendo, por fortuna, a medida que las comunicaciones son más fluidas y los flujos migratorios van acortando distancias en aquellos estados tan grandes en ocasiones como toda España en los que a veces, a duras penas se llegaba al par de millones o incluso en algún caso, casi ni al millón de habitantes. ¿Cómo puede extenderse el progreso en tal tierra yerma?
Se entiende entonces que metidos desde hace más de una década en el siglo XXI y con las redes sociales derrocando tiranías en el Oriente Medio, haya estados en Estados Unidos en los que hasta ayer mismo la sodomía se condenaba de acuerdo a la Ley. En Montana eso acaba de pasar a las páginas de Historia.




