Oprah emitió en 1987 uno de los programas más polémicos y escalofriantes de sus 25 años de carrera, cuando fue a Williamson, en Virgina, para intentar comprender la caótica situación que allí se vivía.
Michael Sisco, que tenía SIDA, se bañó en la piscina municipal y a partir de ese momento todo el mundo se puso en su contra y el alcalde mandó cerrar la piscina para que nadie se contagiara. Michael tuvo que mudarse a causa del acoso que sufrió y murió de SIDA en 1996.
El programa original de Oprah es espeluznante y un claro ejemplo de lo mal que lo pasaron los que contrajeron la enfermedad en aquellos primeros años en los que todavía era tabú la palabra SIDA y se le llamaba eufemísticamente ‘Cáncer Rosa’.



El gobierno 



Como siempre tenemos mucho que aprender los unos de los otros. Aunque ya suponía que los árabes no serían demasiado tolerantes con la homosexualidad, pues tienen una relación muy directa con la religión, parece ser que hay alguna excepción, por lo menos en algunas zonas. 
