Incluso si el término cine de culto no fue acuñado para esta película ni las sesiones golfas nacieron con su estreno, ‘The Rocky Horror Picture Show’ o ‘The Rocky Horror Show’, basada en el musical del segundo título, nació para ser la madre de todas ellas.
Su estreno en cines, en 1975 no llamó mucho la atención de la crítica y el número de salas en que se estrenó fue limitado, pero una base de fans que fue creciendo en sus sesiones nocturnas y reposiciones en pequeños cines de barrio han hecho de ella la película más repuesta de la historia del cine. Su distribuidora, la Twentieth Century Fox no ha dejado desde entonces de editar copias, y pese a sus sucesivas ediciones en vídeo, dvd y su próxima edición en formato blue ray, hay contados cines en el Mundo donde la cinta viene proyectándose de forma ininterrumpida desde hace más de veinte años.
Su divertida mezcla de géneros, su desinhibido erotismo, sus extravagantes canciones y coreografías, su refrescante descaro y un extraordinario cantante, carismático showman y superlativo actor protagonista, hacen de ‘The Rocky Horror Picture Show’ un título imprescindible que estaba tardando en aparecer en nuestro Gay Cinema.






Anoche, durante la celebración los encuentros estatales de la 
