Esta es una de esas noticias surrealistas que te cortan la respiración.
En Turquía, un árbitro ha sido inhabilitado para jugar en partidos oficiales por ser gay, tras una decisión del comité arbitral.
Sin duda, un motivo clave que le impide ejercer su profesión con capacidad y profesionalidad. Pero así va el mundo.
El árbitro en cuestión, del que no se ha sabido el nombre para proteger su intimidad, afirmó que los problemas en su entorno no paran de surgirle desde que se desveló su orientación sexual.
La decisión de prohibir que pite, viene motivada por el artículo 25 de la ley arbitral de la Federación de Fútbol Turca, que dice que “quienes están exentos del servicio militar por razones de salud no pueden trabajar como árbitros”.





