Brevemente, con la boca pequeña, y no por iniciativa propia, sino cuando es preguntado por ello, si queréis, Dick Cheney, como ya nos hemos hecho eco en alguna ocasión, se pone a nuestro favor. Sin duda alguna, tener una hija lesbiana ha hecho que la mentalidad del ultraconservador ex vice presidente estadounidense, en lo que a nosotros se refiere al menos, gire a maneras más liberales, algo impensable cuando ejerció el cargo que le valió títulos que no cito no sea que se me funda el final del párrafo.
Lo último del viejo halcón republicano es que ya es tiempo, qué coño, de acabar con la estúpida “Don’t Ask, don’t tell”, que dice más o menos que pueden haber maricas en filas pero que no pueden hablar de ello ni se les puede preguntar. Somos los innombrables, vaya, en las machazas milicias gringas.
En estas primeras semanas del 2010, parece que las tripas del Pentágono comienzan a trabajar convenientemente después de una larga digestión. Los generales viejos hacen mohines, los más jóvenes dicen que ‘que Mambrú también puede ser rosa‘. Si dejasen de gobernarnos los viejos en un mundo en cambio, otro gallo ya nos estaría cantando. En todo caso, que asome de vez en cuando el pico uno como Cheney para dar las lecciones a su legión de la Tercera Edad siempre es un alivio, y una refrescante posibilidad abierta de que incluso las mentes más cerradas, empiecen a dejar entrar por fin, aire fresco, que hace muchísima falta.
Tras el salto, el vídeo con su ‘Sí, os quiero’.




