
El proyecto de ley homófoba que está impulsando la ciudad rusa de San Petersburgo sigue levantando polvareda en Europa, y que por fortuna, está removiendo a los activistas LGBT de todo el continente.
Una de las iniciativas más importantes para tratar de frenar este proyecto es el de la plataforma AllOut, que acaba de entregar 250.000 firmas a la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, en presencia de dos eurodiputados miembros del Intergrupo LGBT del Parlamento Europeo, el británico Michael Cashman y la austriaca Ulrike Lunacek.









