
Pues va a ser que el ya ídolo de masas entre el colectivo LGTB – léase con irónia – Tarcisio Bertone estaba bastante equivocado. Y es que no, por mucho que a él se lo hayan dicho, la homosexualidad no es, para nada, la causa de la pedofilia. Ni la homosexualidad, ni tampoco el celibato.
Ryan Hall, investigador del Hospital Johns Hopkins y miembro de la Asociación Americana de Psiquiatría, se encargó de hacer una revisión de 116 estudios sobre pedofilia, que fue publicado en el 2007 por la Clínica Mayo, una de las más relevantes de Estados Unidos. Vamos, que es un experto de los pies a la cabeza. Asegura lo siguiente:
Existe tanta o más gente heterosexual que abusa de niños. La homosexualidad ni el celibato son características propias de los pedófilos. (...) La pedofilia puede ser entendida mejor como una categoría propia de orientación sexual, no como algo relacionado con una identidad heterosexual u homosexual
Y ahora es cuando todos aplaudimos. No porque haya dicho algo que, además de lógico y evidente, está totalmente demostrado, sino por callarle la boca al señor secretario del Vaticano.











