Cuando se trata de temas no aptos para menores, la publicidad se las ingenia con metáforas, no siempre felices, para intentar vendernos sus productos.
A veces nos hacen pensar en que huelen las nubes y otras, como en este caso, utilizan arbustos para referirse al vello púbico –un poco bruta la metáfora, pero en fin-.
Esto me hace pensar en lo que han cambiado las modas durante los últimos años.


