Me vais a permitir que sea crudo a la hora de titular esta historia, porque estoy a un tris de salirme del quicio de la puerta de la serenidad y entrar de lleno en el de la ira.
Un ciudadano Británico, el fotógrafo John Ross Macleod de 63 años, ha sido detenido en Ghana por practicar sexo con su pareja, un ciudadano de Ghana de 19 años de edad.
Tras un control rutinario en busca de drogas en el aeropuerto, se le incauto un CD con fotos de él y de su pareja practicando sexo.
Aunque no suelen ser muy tiquismiquis en el país africano con éste tema, el sexo gay en Ghana es ilegal y Macleod ha sido imputado por cometer “actos carnales impuros” y por “posesión de material obsceno”.

Yo no sabía que en Argentina había tanto afán por ser gay-friendly, como hemos visto hoy por aqui. Y me sorprende conocer de la inauguración hace 3 años del primer lugar donde los hombres pueden bailar tango con otros hombres en la capital argentina, a la vez que me alegra enormemente. No lo sabíais, pero el que escribe en un avezado bailarín.
Sorprende el relato que una periodista hace de la parada del crucero de lujo “Brilliance of the sea” en Valencia, porque “todos los pasajeros cumplían unos requisitos mínimos: todos eran gays”. Ay, ¿y no pedían un mínimo de altura y peso?
Visto el descenso en el número de turistas, la touroperadora alemana TUI quiere llevar a los gays a las Islas Canarias.
Y es que ahora hasta la más pintada quiere ser “destino gay”. ¿Es esto un todo por la pasta? A partir de este punto, seamos conscientes de que vamos a hablar exclusivamente de marketing, o cómo “vender la burra”.
A medida que los destinos gays aumentan, a consecuencia del alto potencial que ofrece el turismo gay, las agencias de viajes se especializan en el público homo. Hasta tal punto se llega, que ya existen agencias de viajes única y exclusivamente para el colectivo gay. 
