Todo cambia. Porque aunque las cosas siguen girando alrededor de las mismas cosas, el color es distinto, el olor, el sabor del éxito y los sinsabores. De repente lo insípido sabe, lo que no tenía color, tiene, lo que que carecía de música es cojonuda sinfonía… como en los anuncios de Evax Ultra.
Vas por la calle y piensas en él/ella y se te queda sonrisa leve o de loco de alegría, recordando el abrazo de ayer o esa perspectiva, pegado a su cara, justo desde atrás, viendo brillar ese ojo mientras compartía punto de fuga con los tuyos o el leve aleteo de su hermosa nariz al respirar, o el tacto de tu pecho con su espalda, o la paz que te dió con ese breve silencio, o el pequeño reproche que quedó en freno y carcajada compartida y abrazo fundido y sentido, sentido, sentido. Y la gente te mira al pasar y piensan “otro loco más” y otros, los menos, los más al tanto de los hermosos detalles que hacen distintas las almas más hermosas, también coinciden en tu locura, porque la han vivido, y siguen caminando, detrás de tí con la sonrisa contagiada, con ese virus leve de intensa felicidad, rememorando también sus caricias privadas.

Sin ánimo de ejercer de matafiestas, conviene recordar de vez en cuando no tanto que el sexo es maravilloso y hay que disfrutarlo cada vez que a uno le plazca con quien más le plazca, que es caer en redundancia, sino que el sexo, como llevar el coche en autopista, tiene sus reglas. Y al igual que si no respetas las distancias, en un frenazo te comes el culo del coche de delante, si no tomas precauciones con desconocidos, en la cama te puedes ir con aguas de menos y bichos de más. Lo primero es saludable porque renuevas líquidos y tal. Lo segundo es más que evitable, pero muchísimos aún no están por la labor de cuidarse a sí mismos y respetar un poco la salud de los invitados al banquete.

Salir del armario es siempre una aventura difícil de emprender (que os voy a contar a los que la habéis vivido). Y aunque tú eres el principal protagonista, hay muchas personas que se ven involucradas indirectamente en mayor o menor medida.

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