
Por fin se pone el punto y final a esta rocambolesca historia, y además, con un resultado que pone las cosas en su sitio y hace que muchos recuperemos la confianza en la Justicia. Después de que el pasado 24 de septiembre un jurado popular declarara culpable a Jacobo Piñeiro de asesinar a dos gays en Vigo en el año 2006, el juez ha condenado a este asesino a una pena de 58 de prisión.
Así, Jacobo Piñeiro suma 20 años de prisión por cada asesinato, junto a otros 18 años por incendiar la vivienda en la que cometió los crímenes. Aún así, el condenado no podrá pasar en prisión más de 25 años, periodo de tiempo máximo de cumplimiento efectivo de la pena.









