Divorcio a la italiana

brokeback-love


A nadie debería sorprenderle que en un país, donde los dos máximos representantes del poder político son dos de los más destacados fascistas del siglo XXI, Silvio Berlusconi y el siniestro Herr Ratzinger, haya pasado lo que ha pasado. Que en la televisión nacional italiana, Brokeback Mountain, el clásico imprescindible de Ang Lee, haya sido proyectada con todas y cada una de sus escenas románticas cortadas, de tal forma que la historia de los vaqueros, a ojos de novatos no es más que un relato sobre dos cowboys ñoños que lloran, el uno porque el otro no se deja ver demasiado, y el otro, porque aquel con el que iba a pescar una vez cada ‘cinquicientos’ años, murió. Toma respeto al arte y toma ausencia total de reproches por parte tanto de los inquilinos de la Plaza de San Pedro y palacetes adjuntos, como de ningún miembro del Gobierno de Benito Musso.. digo Silvio B.

Imagino a este par de desgraciados hincarodillas y posaculos en letrinas de oro, recitando para sí lo que de puertas para afuera hacen justo al contrario:

‘Señor (...)
donde haya amor, ponga yo odio,
donde haya perdón, ponga yo ofensa,
donde haya unión, ponga yo discordia,
donde haya verdad, ponga yo error,
donde haya esperanza, ponga yo desesperación,
donde haya alegría, ponga yo tristeza’

Así hablan y actúan los Inquisidores de nuestro tiempo… en fin. Sin censuras, a Dios gracias, tras el salto, amor de cowboys.

.

Gracias, REM

Vía | El País

Deja un comentario

Ordenar por:

2 comentarios