Una buena paja

20 comentarios

PechoPeludo

Las pajas están infravolaradas. No sé muy bien porqué, pero según parece ya no tenemos tanto en cuenta esta sanísima práctica sexual.

Tenemos la paja como ese comodín, ese recurso, ese as en la manga. ¿Que llevas una temporada de sequía sexual? Paja. ¿Que tienes la tarde tonta? Paja. ¿Que no puedes dormir? Paja. Y es como si el acto masturbatorio haya perdido su magia, su encanto.

Desde que la descubres en la pubertad (antes o después) se convierte en ese oscuro objeto de deseo. Pero conforme pasan los años y descubres nuevos placeres, como que dejas las pajas a un lado. Como que ya no te hacen tanta gracia. Y las haces un poco por hacer.

Pues desde aquí rompo una lanza en favor de las pajas bien hechas. De las pajas placenteras. De las de decir olé! y pedir las orejas. El rabo no, que ya te lo has ganado, bobo.

Pelar la banana es de las cosas más personales que nos podemos llevar a la cama. Quiero decir, una felación es una felación. No tienes muchas variables. La penetración es más básica aún. Que sí, que sí, que habrá miles de posturitas, pero la cosa es la misma siempre: meter y sacar.

En cambio una manola dice mucho de uno mismo. Más de lo que nos pensamos. Por ejemplo, el tiempo que llevas haciéndotelas. Y de si has invertido bien ese tiempo. Si reconoces tu cuerpo, te sabes tus puntos, si has experimentado. Si te has quedado con el sube-baja más básico o si has investigado como funcionas.

Dice mucho del porno que has visto. Porque cuando no sabes como meneártela, la fuente de sabiduría más cercana, es sin duda el porno. Y de allí sacas como poner tu mano. Si eres de los que colocas la mano con el pulgar hacia dentro (golpeándote en el abdomen) o hacia afuera (con lo que es el meñique el que te da en el abdomen), eso indica de qué actor porno bebiste conocimiento.

Los hay que tienen prepucio y se la hacen de una forma. Los hay sin prepucio que se la hacen de otra. Los hay con prepucio que se operan y tienen que redescubrir de nuevo el mundo de las pajas. Con más o menos fortuna, depende de lo sensible que seas, capullo.

Odio cuando estoy con un tío y menosprecia un cinco contra el calvo. No es en plan ególatra de un pajote hecho por mi. También que se haga él una alemanita frente a mi. Que a todos nos sale la vena voyeur alguna vez.

Que te hagan una gayola te da un punto de vista de la situación que no te lo dan la felación ni la penetración. Ves el efecto directo de lo que estás haciendo. Y eso es algo, que no tiene precio. Y que sube el ego. Y lo del ego no es ninguna metáfora.

Del mismo, cuando alguien se pone a darte una paja a ti, ha de hacerlo con ganas. Con paciencia. Porque si lo que vas a hacer es cuatro machacadas rápidas por cumplir, pues déjame a mi que juegue yo con mi Power Ranger Rosa. Que no te necesito para correrme.

Y es que las pajas no son tontería. Ni se debe bromear con ellas. El placer de uno mismo está en juego. Y eso es un tema muy serio.

En Ambiente G | ¡¡Mira mamá, con una mano!!

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

¿Quieres saber más?

Artículos

Artículos relacionados que probablemente también te interesen

Ver más

+ Deja tu comentario

Comentarios

Escribir un comentario

Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con Facebook Connect

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL