Seguro que conoces a algún marica que se acaba de mudar a la gran ciudad. Puede que algún compañero tuyo del cole esté a punto de embarcarse en esa gran aventura que es ir a Ciudad Capital. Puede que estés conociendo por Grindr a alguien que acaba de llegar la urbe. Esmás, puede que seas tú quién está haciendo las maletas para cumplir su sueño. Con el mejor humor posible os narramos qué les pasa a las maricas de pueblo (o de ciudad pequeña) que se aventuran en la gran capital.
Tabla de contenidos
Marica de pueblo
Decides dejar el pueblo
Llega ese momento en la vida en el que tienes tanta homosexualidad en tu cuerpo que no puedes aguantar más en tu pequeña ciudad y decides mudarte a la capital.
Lo primero que tienes que hacer es despedirte de toda tu gente. Familia y amigos que te desean todo lo mejor.
Luego están los pocos amigays que has hecho en los últimos años a través de Wapo. Les prometes que seguiréis en contacto.
Mentirosa.
La llegada
Así, con una maleta llena de sueños e ilusión llegas a la gran ciudad que te recibe con sus mejores niveles de contaminación.
Búsqueda de piso
Una vez en la gran ciudad toca la primera odisea: la búsqueda de un hogar.
Es desesperante y crees que nunca habrá un piso a tu medida, pero tranquila amiga. Se consigue.
Y cuando ese día llega, será todo alegría.
Compañeros de piso
Si tienes suerte, tus compis de piso serán gente maja y podrás hacer amistad con esas personitas.
O bien, te puede tocar la típica zorra.
Cambio de look
Una vez instalada, sólo te falta adaptarte físicamente. Es decir, repasa todos los blogs de moda para vestir como una mamarracha moderna.
Ya sabes, pantalones por encima de los tobillos (aunque tengas patas de pollo)
Camisas de estampados denunciables.
Peinados que crees que te quedan bien.
Y una gran barba para esconder tu auténtica cara.
Cambio de actitud
El siguiente paso es convertirte en una zorra sin escrúpulos. Más que tu compi de piso.
Party Monster
Tendrás que ir a mejores peores fiestas. Sean un viernes o un domingo. Porque tienes que aparentar lo sumamente bien que te lo pasas.
Ya sabes: fotos para el Insta y hacer nuevos mejores amigos en Twitter.
Aunque, carie, todas sabemos que luego las amistades brillan por su ausencia.
Consejo final
Por mucho que intentes decir adiós a tu pasado, a tus looks pre-moderneo y a tu horrible gusto musical.
Acéptalo, cariño: puedes sacar a la marica del pueblo, pero no puedes sacar el pueblo de la marica.
Yo soy uan de ellas,vivo en una pequeña ciudad de Argentina,conozco Buenos Aires,pero no tengo dinero ni trabajopara instalarme alli y vivir con soltura la vida gay,necesito ponerme las pilas para estar ahi.
Ni falta que hace sacar el pueblo del marica